Brewer cancela reunión de gobernadores fronterizos programada para fin de año
FE. Líderes religiosos y miembros de Promesa Arizona (PAZ, siglas en inglés), organización fundada para luchar contra la Ley SB 1070 del estado de Arizona , rezan durante una vigilia de 26 horas frente a la Casa Blanca. Foto: EFE
La gobernadora Jan Brewer canceló ayer la reunión anual de los gobernadores de 10 estados de México y Estados Unidos, programada para fin de año en Arizona. Los seis mandatarios de los estados fronterizos de México estaban renuentes a asistir debido a que se oponen a la nueva ley de Arizona para controlar la inmigración ilegal.
La gobernadora indicó el miércoles que está decepcionada por el boicot contra Arizona por la ley, y expresó la esperanza de que los gobernadores de Nuevo México, Texas y California apoyen su decisión.
Los gobernadores de Nuevo México y California dicen tener la intención de realizar la reunión en otro estado, con o sin la participación de Arizona.
La nueva ley de ese estado requiere que la policía, cuando haga cumplir otras leyes, interrogue a una persona sobre su estatus de inmigración si existen sospechas de que está en el país ilegalmente.
Obama se defiende. Por otro lado, la Casa Blanca rechazó ayer que la demanda contra la Ley de Migración de Arizona haya tenido algún tipo de motivación política, como sugirieron legisladores republicanos.
“El presidente no ha hecho una determinación sobre migración basado en lo que es popular, y el Departamento de Justicia no presentó esta demanda basado en lo que es popular, sino en lo que es correcto”, dijo el portavoz Robert Gibbs.
El vocero presidencial insistió en que el presidente Barack Obama se ha mantenido firme en la necesidad de “tener una amplia reforma migratoria, y no creo que sólo los latinos mantienen ese punto de vista”.
Gibbs dijo que la demanda fue consecuencia del hecho de que la ley de Arizona invade una responsabilidad exclusiva del gobierno federal, “y no podemos tener un remedo de leyes estatales”.
“La única manera en que vamos a resolver esto es a través de una amplia reforma migratoria”, apuntó el vocero presidencial durante su habitual conferencia de prensa.
La demanda fue repudiada por legisladores republicanos, quienes acusaron a Obama de ignorar la situación que enfrentan estados como Arizona frente a la migración ilegal y la voluntad de los estadunidenses.
“Los estadunidenses deben preguntarse si la administración Obama está realmente comprometida en asegurar la frontera cuando demanda a un estado que está tratando sólo de proteger a su gente”, indicó el martes un grupo de 20 legisladores en una carta al procurador general Erick Holder.
Gibbs desestimó la misiva y dijo que los republicanos harían una mejor causa si se sentaran con los demócratas en el Congreso a negociar una reforma migratoria que resuelva este problema.





